Fiscal: Si su grupo de empresas desea acogerse al régimen de consolidación fiscal a partir de 2020, debe hacerlo antes de que finalice el ejercicio 2019. Para llevarlo acabo:
  • Lo primero, es necesario que antes de que acabe el año, así lo acuerden los consejos de administración o los órganos de administración de todas las sociedades que vayan a formar parte del grupo. Se incluyen tanto la holding como todas las sociedades en las que ésta participe, directa o directamente, en al menos un 75%.
  • Lo segundo, es necesario que también antes de que finalice al año 2019, la sociedad dominante comunique a Hacienda que opta por aplicar el régimen de consolidación fiscal, y así poderlo arrancar en 2020.

Las ventajas fiscales en el Impuesto sobre Sociedades de optar por el régimen de consolidación fiscal son las siguientes:

  • La posibilidad de compensar las pérdidas fiscales de unas empresas del grupo con los beneficios fiscales de las otras.
  • La exoneración de la mayor parte de las obligaciones de documentación de las operaciones vinculadas entre compañías del grupo.
  • La posibilidad de cumplir los requisitos y límites para aplicar determinados incentivos del Impuesto sobre Sociedades a nivel de grupo, facilitando el disfrute de dichas ventajas fiscales.
  • La eliminación de las operaciones internas, de forma que los beneficios generados por las ventas intragrupo no tributan hasta que tales beneficios se realicen frente a terceros.
  • Por último, la no obligación de practicar retenciones sobre los rendimientos satisfechos entre sociedades del grupo como por ejemplo los intereses de préstamos, arrendamientos de inmuebles, etc..