El Impuesto sobre el Patrimonio sigue vigente, y tanto en 2018 como en 2019 están obligados a declarar los contribuyentes que cumplan alguna de estas circunstancias:
  • Si una vez calculada la cuota del impuesto, resulta un importe a ingresar.
  • Siempre que el valor de sus bienes y derechos (incluyendo los bienes exentos y sin descontar deudas, cargas o gravámenes) sea superior a dos millones de euros, independientemente de que la cuota del impuesto no saga a pagar.

Si está obligado a presentar dicha declaración, el plazo para presentar la del ejercicio 2018 finalizará el 1 de julio de 2019 y si es propietario de acciones, bonos, deuda subordinada u otros valores cotizados, sepa que recientemente se han publicado los valores medios de cotización en el cuarto trimestre de 2018. ( Orden HAC/202/2019, de 20 de febrero). Esta será la cuantía por la que deberá declarar dichos activos en el Impuesto sobre el Patrimonio.