El plazo para presentar la declaración del impuesto sobre el Patrimonio, finaliza el 2 de julio de 2018.

Si el resultado de la declaración es a ingresar y se quiere domiciliar en cuenta, el último día para realizar la presentación es el 27 de junio.

Los obligados a presentar la declaración, son los contribuyentes que se encuentren en alguna de las siguientes circunstancias:

  • Si su cuota tributaria, una vez aplicadas las deducciones o bonificaciones que procedan, resulta a ingresar.
  • Si el valor de sus bienes y derechos (incluyendo los bienes exentos y sin descontar deudas, cargas o gravámenes) resulta superior a 2.000.000 euros.